sábado, 30 de julio de 2011

Nº 12: LA TORRE MAS FAMOSA DEL MUNDO? LA DE PISA?.



Llegamos a Pisa y parecía que todo el mundo hacía el “inrerrail”. Aquí casi todos los guiris llegamos desde Florencia en tren. Así fue como lo hice hace 23 años, y así es como lo hemos hecho ahora. La diferencia es que con el “interrail” te sale “gratis”, solo te tienes que subir al tren y con un poco de suerte incluso ni te piden los billetes…
Bueno, pues pasamos el día en Pisa, salimos de Florencia prontito y llegamos de vuelta a la tarde justo a tiempo para ver de nuevo el atardecer desde nuestro sitio preferido.
En Pisa hay que ver lo típico, la torre inclinada. Qué lástima de preciosa catedral y de baptisterio de Pisa, que están justo al lado de la torre y nadie les hace ni caso… Ah! Y como no, hay que hacerse la típica foto que se hace TODO el mundo que viene hasta aquí (especialmente los japoneses, o “ponjas” como dicen los argentinos, que son unos auténticos especialistas) la de la ridícula pose haciendo que se sujeta la torre… creo que debe ser una de las fotos “tontas” más repetidas del mundo (como el desnudo más fotografiado del mundo, el que fotografiamos ayer, el del David).




Y es que aquí puedes ver a cientos de personas haciendo la misma foto en la pradera que hay al lado de la torre… es la leche!!!! No puedes andar sin fastidiarle la foto a alguien… o que te la fastidien a ti. De verdad que hay cientos de tíos haciendo la misma fotito!!! (lo bueno va a ser cuando vea la foto que me hice de pequeño y la compare con la de ahora…porque por su puesto no se conoce la persona que se vaya de Pisa sin hacerse la fotito…)
No lo recordaba tan masificado el sitio, y tampoco sé si cuando vine costaba lo que ahora, pero desde luego sacan una pasta al día por subir a la torrecita. Entre que está masificado y te dan sitio para dos o tres horas después y que cuesta 15€…



Es curiosa la sensación al subir a la torre. Al estar inclinada y al ser la escalera circular, notas como te vas hacia los lados según vas subiendo. A mí me recuerda a la mítica atracción del parque de atracciones de Madrid “La casa magnética”, donde la casa tiene una inclinación que te hace perder el equilibrio, los de la casa sabrán a que me refiero. Lo mejor llega a la mitad de la subida, cuando rodeas la torre por fuera y ves la caída, sobretodo en el lado que está inclinado, que parece que te vas a caer. Yo que miro para atrás y me veo a Estefi andando a 2 por hora y pegada a la pared. Me recordaba lo que le pasaba a mi hermano, y es que los dos sufren vértigo. Pero al final llegamos arriba y pudimos disfrutar de unas bonitas vistas y unas cuantas fotos.



La torre de Pisa es muy bonita pero demasiado famosa, así que está muy, pero que muy masificada. Aunque como digo yo, si en un sitio hay mucha gente es porque lo merece, y en este caso desde luego lo vale.



PD: Papa, volvimos a subir a la colina para ver el sol esconderse tras Florencia, pero de nuevo ni rastro del “cocomero”… menos mal que por los mercados sí que encontramos…
Ah! y parece ser que sólo lo llaman así en la Toscana.


viernes, 29 de julio de 2011

Nº 11: FLORENCIA, UNA CIUDAD “CON ARTE”.



En menos de dos horas te plantas en Florencia desde Venecia, y como ya he comentado, lo bueno de viajar en tren es que las estaciones de las ciudades generalmente están situadas en el mismo centro de la ciudad, y es imposible que viajar sea más cómodo. Con Florencia pasó exactamente lo mismo y nada más salir de la estación, situada en el centro centro, te encuentras una enorme iglesia a modo de preludio de lo que te espera.
El corazón de Florencia es la enorme catedral de Santa Maria de Fiore con su gigantesco “Duomo” que se puede ver desde cualquier parte de la ciudad. No hay edificio más grande. Nosotros, hemos vuelto a tener suerte con el Hostal y no solamente es que la gente es encantadora, es que desde la enorme y antigua ventana de la habitación, vemos el duomo. Un espectáculo al levantarse para cada mañana…



El problema en Florencia, según lo veo yo, son las enormes e inacabables ( y a veces absurdas) filas que hay que hacer para ver todo el arte que te ofrece esta ciudad. Por ejemplo, para entrar en la catedral hay una cola de más de hora y media. Nosotros primero subimos al duomo para ver las mejores vistas de la ciudad, pero desde el interior de la increíble, enorme y majestuosa cúpula que se puede visitar se ve la catedral, aparte de ver los enormes y bonitos frescos que hay pintados, se ve la catedral vacía… y la gente fuera esperando. Todo lo contario que en Notre-dame donde había 1000 personas dentro de la catedral en plan centro comercial, aquí no hay casi nadie, dejan entrar muy poca gente a la vez, pero muy poca, está vacía… y mientras afuera hay miles de personas haciendo cola al sol… yo creo que ni tanto ni tan calvo…




Lo mismo pasa para ver la Accademia y su imponente “David” de Miguel Angel, una cola inacabable. Bueno, aquí ya se ve el motivo de la cola, y que hacer para ahorrársela: “si pagas 5 euros más además de la entrada, te ahorras hacer la cola”. Pero como todo el mundo quiere ahorrársela, otra cola más que se forma para la gente que tiene reserva y quiere ahorrarse la “otra” cola… menudo jaleo…
Aún así, la espera merece la pena… el David es enorme e imponente. Me acuerdo que ya me impresionó cuando lo vi de pequeño, lo recordaba exactamente igual que como está, y allí sigue… ya son 500 años desde que lo hiciera Miguel Angel… ahora, el pobre está “monitorizado” cual enfermo en un hospital, con un cable en su pierna derecha que mide el crecimiento de una grieta que tiene en el gemelo, menuda tecnología!



Si uno no quiere esperar las colas o pagar las entradas (que se han de pagar en cualquier sitio a donde se quiera entrar…) puede ver el David en la calle, en la plaza de la Signoria, al lado del palacio Vecchio, donde hay una copia exacta en el mismo emplazamiento donde estuvo el David original 300 años…y a la “copia” le puedes hacer fotos, y es que al David original no se le pueden hacer fotos, pero será por el flash, para no dañarle, no??? No, no, que va, porque venden fotos y libretos en la tienda de la Accademia y si no, no las compras. Al final opté, como la mayoría de la gente, por un descuido de los que cuidan por allí el museo y me llevé algunas inofensivas fotos del David… que desastre…



Lo bueno de Florencia es que se recorre en nada, es muy pequeña y todo lo “importante” está en su centro histórico, que como digo es pequeño.
La visita al puente Vecchio es obligada, y al final lo atraviesas unas cuantas veces…

PD: la mejor vista? Al atardecer desde lo alto de la plaza de miguel Angel. Necesitaba ir allí para recordar viejos tiempos… Papá, esta vez no había un puesto de “cocomerao” donde comprar unas rajas de sandía y disfrutar de la puesta de sol…


miércoles, 27 de julio de 2011

Nº11: EL MEJOR PASEO EN “BUS”.


La mejor forma de conocer Venecia es perderse andando por sus calles y surcar en barca sus canales. Para esto último tenemos dos opciones; gastarnos 150€ en una góndola o tomar el “Vaporetto” y visitar el “canal grande”, Murano, Burano y Torcelo. Nosotros como ni nos planteamos lo de la góndola, optamos por el “Vaporetto” que aunque tampoco es un medio de transporte muy económico (cada viaje 6,50€ o bono de 24 horas 18€) pero de verdad que ha sido el mejor viaje en “bus” de mi vida. Es curioso ver como el “segundo” de abordo amarra la soga del Vaporetto en menos de 5 segundos en cada parada, abre la trampilla y ayuda a la personas mayores a bajar del “bus”. En general aquí la gente es muy amable y dispuesta a ayudarte en lo que sea.



Cuando vine de pequeño con mis padres también cogimos el vaporetto e hicimos una ruta, me acuerdo que me encantó la experiencia, y fuimos hasta el cementerio (que se trata de una pequeña isla en medio del mar, o de la laguna como dicen aquí) esta vez hemos seguido hasta Murano y Burano. En Murano está curioso ver cómo trabajan el vidrio, muy típico de la ciudad. Una ciudad que es como Venecia en pequeñito, también con preciosos canales, pero sin tanto turista ni góndolas. Burano es todavía más interesante que Murano, se trata de un pequeñito pueblo con casitas de colores y de nuevo preciosos canales. La última visita fue a Torcelo, donde parece ser había una ciudad más grande que Venecia (en sus inicios) pero un enorme fuego hizo huir a la gente a Venecia.



Bueno, pues a la vuelta a Venecia ya éramos unos expertos en el Vaporetto, así que visitamos con el curioso “bus” la preciosa iglesia de San Giorgio, situada justo enfrente de la plaza San Marcos, en una isla, mi preferida. Y que coincidencia, pudimos ver de nuevo pero desde otra perspectiva la salida de otro enorme y mastodóntico crucero atravesando justo por delante de la plaza San Marcos… que espectáculo!!!
Para acabar el día de nuestro particular “crucero”, nos tomamos la línea 2 del Vaporetto y nos dimos la vuelta entera al “canal grande” de Venecia, atravesando el precioso puente Rialto, cruzándonos con cientos de góndolas y lanchas, vimos gente practicando deporte en una especie de enorme góndola atravesando el canal, hice cientos de fotos (o más...) de los canales y preciosos rinconcitos que hay en esta ciudad, y llegamos a la nuestra última parada, la de “San Marco-Zaccaria” que te deja pasada la plaza de San Marcos y te permite ver la plaza y el puente de los suspiros desde el mar.



Qué pena que el puente estaba en restauración y estaba parcialmente tapado… la próxima vez lo veremos “limpito”…
Aunque ya lo he comentado en la anterior entrada, esta mañana, prontito, nos dirigíamos a la estación de tren montados en nuestro amigo en el Vaporetto, y es muy, muy curioso ver como despierta la ciudad con cientos de tíos trabajando en el canal, y otros cientos en las calles con las enormes carretillas. En el canal atracan los barcos de los basureros, de los repartos…etc y los de la carretillas van por las calles entregando los pedidos o limpiando las calles, muy, muy curioso.




PD: Tenía un recuerdo de Venecia con los canales un poco sucios y un olor un tanto “regulero”, pero para nada. O han limpiado la ciudad o no lo recordaba bien. Venecia es preciosa y limpia. Lo que sí que no ha cambiado es la cantidad de palomas que hay en la plaza de San Marcos. Me acuerdo de pequeño, de una paloma a la que estábamos dando de comer en la Plaza de San Marcos y la pobre tenía un agujero en la garganta y cada vez que le daba de comer a la pobre se le caía la comida por el agujero… esa pobre paloma me traumatizó de pequeño... Pero es que esta vez mientras le estaba contando en la misma plaza la anécdota a Estefi, vimos en directo el sangriento ataque de una gaviota asesina a una pobre paloma… pero pobres palomas!!!

Siguiente destino: Florencia.
Ciao Venezia!!! Volveremos!!!!

lunes, 25 de julio de 2011

Nº 10: NO HAY NADA IGUAL… VENECIA.



No siempre uno puede decir que se despierta en Viena y se acuesta en Venecia… esa fue la suerte que nosotros tuvimos, eso sí, después de 7 horas de viaje! 4 horas de tren y después un bus hasta Venecia. Yo no tenía muy claro donde nos iban a dejar, porque si hubiéramos llegado en tren, la estación está en la misma Venecia, pero como llegábamos en bus, la cosa cambiaba, porque yo recordaba que al entrar a las afueras de la ciudad había un parking enorme para los coches, ay que de ahí no pueden pasar. Y justo ahí fue donde nos dejó el bus. Nos buscamos la vida para llegar a la estación de trenes y reservar el siguiente tren a Florencia y desde allí fuimos andando al Hostal que habíamos reservado hacía dos días.



Sólo teníamos el plano que viene en la guía que usamos (que no es gran cosa, la verdad) y para llegar al Hostal la de recovecos que hay, “nos perdemos seguro! Venecia es un laberinto!!!” Como dicen en Argentina; Menudo “quilombo” de calles!!! Menos mal que aunque parezca lo contrario, en Venecia NO necesitas plano… parece mentira, pero es así. Hay señales amarillas colgadas por toda la ciudad que te indican la ruta a seguir si quieres ir hacia la plaza San Marcos, Puente Rialto… etc. El jaleo que sería Venecia sin esas señales!!! Ya me imagino a los cientos de miles de guiris que hay por sus calles perdidos por los canales…
Esa es otra… la de miles de guiris que hay por las calles!!! Venecia está atestada de gente. El primer día que llegamos nos dimos un paseo hasta la enorme y preciosa plaza San Marcos y estaba “normalita” de gente, pero al día siguiente por la mañana no se podía mover uno por Venecia!!!



Recomendación: Es mejor dormir en el mismo Venecia, por las tardes la mayor parte de los turistas desaparecen y queda muy poca gente por sus calles. Ah! y el atardecer y dar un paseo por sus calles de noche, no tiene precio…
Yo recuerdo cuando vine con mis padres, mi hermano y mi primo Gonza (hace justo ahora 23 años… cómo pasa el tiempo…) que nos quedamos en un camping fuera de Venecia, yo creo que mucha gente hace eso. Por la noche parece otra ciudad con la poca gente que hay.
También hay mucho turista que viene en crucero, y es impresionante de verdad ver al fondo de la plaza San Marcos pasar un mastodóntico crucero a menos de 300 metros… hoy ha dado la coincidencia cuando estábamos allí, y de verdad que nos hemos quedado con la boca abierta…
Bueno, igual que se queda uno al entrar en la catedral de San Marcos, con sus increíbles mosaicos de oro… sencillamente precioso.



El gran canal de Venecia es precioso con su puente “Rialto”, las góndolas, los vaporettos (los “autobuses” de Venecia) y sus pequeños canales con los preciosos y diminutos “puentes-escalera” cada pocos metros… realmente no hay nada como Venecia… Venecia es UNICA.
No hay ciudad más tranquila en el mundo (no hay ni un coche, lógicamente) para dar un paseo a la luz de la luna. Tampoco creo que haya una ciudad con unas calles tan bonitas y tan estrechas con tantos recovecos atravesados por pequeños canales surcados por “góndolas” conducidas por tíos con camisetas a rayas azules y blancas con la única ayuda de un pequeño remo y sus pies, con los que se empujan y apoyan en las paredes de los canales… efectivamente no hay nada igual, Venecia es UNICA.



Curiosidades de Venecia:
- En línea recta puede que algo está cerca… pero aquí no se miden las distancias en metros (500 metros pueden suponer casi una hora…) se miden en tiempo, por la de curvas y estrechas calles que hay que pasar. Lo que parece cerca, puede estar “un pelín” lejos.
- ¿Cómo hacen para entregar los pedidos a las tiendas si no hay coches ni furgonetas? Pues llega en barco y de allí con carretillas a las tiendas. Por las mañanas ves a un montón de repartidores con las carretillas llenas de pedidos a toda leche.
- Y cómo hacen las ambulancias? Y los bomberos? Bueno, a éstos les hemos visto hoy, hemos visto una patrulla de bomberos por un canal. Y lo mejor, cuando hay una obra en una casa, el contenedor de la basura es un barco atracado en el canal al lado de la casa…
- Lo malo de la ciudad? Que no se puede hacer deporte, como no sea “gondolear” o no sé, nadar por los canales, aquí no hay espacio para nada más… a lo mejor hace carreras de “orientación” en el centro de la ciudad, porque como para saber donde está uno.
PD: Mama, tráete aquí a Papa de nuevo, lo de los cruceros tiene muy buena pinta… ah! Muchísimas Felicidades Mama!!!

sábado, 23 de julio de 2011

Nº 9: VIENA, UNA CIUDAD MAJESTUOSA, CUNA DE MOZART, LOS HABSBURGO… AH! Y COMO NO, DE “SISSÍ”…



Un tren, de los típicos de las pelis de Europa de los años 50 (con compartimentos de 6 asientos) nos trajo a Viena, nunca había montado en un tren igual!. En cuatro horas y media ya estábamos en una ciudad majestuosa, llena de palacios y edificios estilo “rococó”. Aquí ves a Mozart por todos lados… ya sea en las tiendas, en los cientos de conciertos que hay por las tardes en las iglesias, o incluso por las calles (un montón de tíos disfrazados de Mozart te ofrecen conciertos y espectáculos por las calles del centro de Viena).
Bueno, y eso que Mozart “algo” aportó a la música, pero más curioso es lo de la famosa “Sissí” emperatriz. Esa sí que está por todos lados y en todas las tiendas (menuda tabarra con la “Sisí”!!!) y no tengo muy claro que aportó a la historia…



Cuando llegas a Viena, te das cuenta que aquí la gente cuida la ciudad, todo está limpio y lo edificios están impecables. (En el hostel en el que estamos hay un cartel nada más entrar en el que dice “No dejéis ropa colgada por la ventana, esto es Viena, no un pueblo”… vaya tela…)
De todas las ciudades que estoy “redescubriendo”, Viena es la que peor recordaba… la verdad, nada que ver con lo que tenía en mi memoria.
Se trata realmente de una ciudad “imponente”. Los palacios y sus jardines son apabullantes, incluso pueden llegar a cansar por la cantidad de ellos que hay en la ciudad, y a cada cual más bonito. Nosotros hemos decidido ir a ver el palacio de “Schönbrunn” (eso sí, la visita corta, que con ver una parte de los aposentos de “Sissí” es suficiente… lo de ver hasta las vajillas de porcelana de “Sisí” o sus cientos de trajes lo dejamos para otra ocasión…) , los jardines de Belvedere y el enorme palacio de Hofburg (gigantesco…) con más de tres museos y no sé cuantas salas para visitar…



Merece la pena visitar estos palacios, aunque como digo lleguen a cansar. Lo que también merece la pena es la visita a la Ópera de Viena… sencillamente preciosa. Como no va a venir uno a verla por dentro después de la cantidad de conciertos de año nuevo que hemos visto??? Ah! y lo suyo hubiera sido ir a ver después de la visita de la Ópera un concurso de saltos de ski… (Y por cierto, que según nos contó la guía de la visita, el concierto no se graba en la misma Ópera… y lo que es peor! Hay partes que no son en directo!!! (que decepción…)
Gracias a la recomendación de mi padre dimos una vuelta por el mercado de la pulga, un mercado grande, bonito y curioso donde además de comprar miles de cosas (bueno, o ninguna…) uno puede comer un riquísimo donner kebab… como no! están por todos lados!!! Desde que llegamos en nuestro viaje a Bélgica hay 2 cosas en común con el resto de países; que puedes comer un buenísimo kebab en cualquier ciudad de centro Europa (nada que ver con los de España) y que las farmacias se llaman “Apotheke”… (pero no era “Pharmacy”???)
Hoy hemos elegido un puesto en la calle en el que podías elegir entre comida asiática, un donner kebab o salchichas alemanas, vamos el paraíso de la alta cocina. (y mira que estaba todo bueno!)



Y como no, para acabar el día, hemos ido al parque “Prater” de atracciones, donde está la famosa y antigua noria roja, emblema e imagen de la ciudad. El “Prater” no es un enorme parque público de acceso gratuito donde hay atracciones por las que tienes que pagar entre 5 y 10 €… algunas son las típicas atracciones de las ferias, a saber; el “top spin”, “la rana”, “la nube” (mítica atracción de las fiestas de Torrelavega…) pero otras son desconocidas para mí, pero que pena que haya venido en una época un poco “marmota” y no me ha apetecido montar en ninguna…la próxima será….

Siguiente destino: Venecia. (Al final nos decidimos a bajar a Italia, posiblemente acabemos el viaje en Roma)
PD1: “Estefi? Que postal nos llevamos de recuerdo de Viena? Una de Sissí posando? o una de Sissí en palacio?” (No hay opción… a ver si somos capaces de encontrar algún recuerdo de la ciudad en el que no aparezca la “emperatriz”… misión imposible)
PD2: “Mejor un Mozart en chiquitito?”… vaya tela.

jueves, 21 de julio de 2011

Nº 8: PRAGA, UNA ENCANTADORA CIUDAD SITUADA EN EL CORAZÓN DE EUROPA.


Llegamos a Praga desde Berlín. Cuatro horas y media en tren. Desde luego se notan cambios al pasar a la República Checa, sobretodo viniendo de países tan “parecidos” culturalmente, como Bélgica u Holanda, pero no sólo se nota el cambio de moneda (aquí tienen la corona, la moneda del país) si no que en general se ve que es un país todavía joven que está en desarrollo. También se nota un cambio respecto al carácter de la gente. En general, con los que hemos dado, son gente más bien “fría” y de trato “distante”. Es verdad que no es bueno generalizar, y que hemos coincidido también con gente agradable, pero es verdad que hemos dado con más de uno un pelín… como decirlo de forma diplomática, vamos que son un poco “secos”…
Praga es una encantadora y preciosa ciudad, su casco antiguo ha sabido mantenerse al margen de los edificios ultramodernos que acechan cualquier ciudad europea. Su plaza mayor además de ser muy pero que muy bonita, parece ser que es la más grande de Europa.



Lo mejor de la plaza, además de la iglesia de nuestra señora de tyn (que está curiosamente rodeada de casas construidas a lo largo de su perímetro) es ver la hora en punto del bonito y antiguo reloj de la alta torre del ayuntamiento que además de enseñar unos muñecos mecánicos en los cambios de hora, justo después aparece un tío en lo alto de la torre tocando con una trompeta una pegadiza cancioncilla vestido con un traje medieval, que yo cuando le vi por primera vez desde abajo y como es de color amarillo, pensé que era un tío disfrazado de pollo haciendo el “gamba” tocando la trompeta, y es que cuando acaba de tocar la cancioncilla el tío saluda gesticulando a los turistas que están debajo de la torre esperando el cambio de hora. Parece que esta es una tradición muy típica de la ciudad y en la torre del puente de Carlos IV también lo hacen, y de verdad que la cancioncilla es pegadiza. (algún checo la tendrá como politono???)



Hablando del puente de Carlos IV, posiblemente sea el puente más bonito en el que he estado, y también el más concurrido!!!! Pero si parece la calle preciados en navidades, con la diferencia de que está sobre un rio y construido hace mas de 400 años… pero como aguanta????
No me extrañaría que fuera la ciudad con más porcentaje de turistas en sus calles!!! Incluso más que Paris… Praga está a tope!!! Puede que los checos estén ya hartos de los turistas? No lo sé, pero desde luego no te reciben con los brazos abiertos…
También visitamos el enorme y bonito castillo de Praga con su catedral de San Vito, el palacio y su calle del oro (entre lo más destacado, porque es enorme… hay mil cosas que ver) y sus vistas de la ciudad vieja, muy bonito, la verdad.
Aunque para iglesias, la que más nos gusto con diferencia fue la preciosa iglesia de San Nicolás, entera por dentro de mármol. Qué curioso que en Praga las iglesias tienen doble función, a saber; una, donde se llevan a cabo las misas (que no vimos ni coincidimos con ninguna…) y dos, donde por las tardes se dan conciertos de música clásica, y eso si que lo publicitan a bombo y platillo, bueno y lo cobran muy bien, por cierto.



RECOMENDACIÓN: Como Praga es pequeñita y se puede ver en un par de días, yo creo que lo mejor es guardar el plano en la mochila y perderse por las preciosas y pequeñas calles de la ciudad vieja, creo que no vimos ni un edificio feo, parece mentira…
Bueno, pues nuestro siguiente destino es Viena. En un principio teníamos pensado seguir hasta Cracovia o Budapest, pero también queremos bajar a Italia… y todo no va a poder ser, lo bueno es que el papeleo que nos podría haber obligado a volvernos a España antes de lo previsto, nuestra muy mejor amiga Euge nos lo ha solucionado, así que ya no tenemos que volver, somos libres, después de Viena tenemos que replantearnos el viaje y veremos nuestro siguiente destino.
Chao!



PD: La lluvia nos está siguiendo… a ver si le damos esquinazo pronto. Menos mal que estamos preparados para la vida moderna…

martes, 19 de julio de 2011

Nº 7: ¿DE MOCHILEROS EN UN “NH”???



Ahora mismo estamos en el tren, dirección Praga. Tengo muchísimas ganas de ir, nunca he estado en Praga y todo el mundo me ha hablado maravillas del lugar.
Y como es que dos supuestamente “mochileros” que van a sitios baratos a dormir y albergues, acaban durmiendo en un “NH”? Ya desde Paris nos dimos cuenta que sería difícil viajar en plan “mochilero” por Europa en estas fechas. Viajar en plan mochilero quiere decir no sólo cargar una mochila, también se supone que uno duerme en sitios económicos como los “Hostels” para ahorrar y alargar todo lo que pueda el viaje, además los “Hostels” suelen tener otro ambiente diferente al de los hoteles convencionales, donde normalmente no cruzas ni una palabra con ningún otro huésped ni tampoco conoces a nadie interesante que viaje por la misma ruta que vas a seguir tú y que te pueda dar alguna idea de un sitio curioso que visitar, o recomendarte algún sitio para comer en la ciudad (en los hoteles, al final se lo acabas preguntando al de la recepción, que te manda al típico sitio…) y además, generalmente en los “hostels” suele haber un buen ambiente en las zonas comunes. Bueno, pues como decía, ya desde París nos dimos cuenta que iba a ser difícil viajar así, ya que o todos los “Hostels” están a tope o las últimas plazas tienen casi casi el mismo precio que un hotel baratillo.



Total, una vez más no encontrábamos un Hostel libre, en esta ocasión en Berlín, pero por lo menos tuvimos suerte y encontramos por internet una oferta muy barata en un NH, y allí que fuimos. Sin que nadie me oiga, como para quejarse, los “Hostels” están genial, pero un hotelito de vez en cuando tampoco está mal, eh?… (con lo fácil que era viajar por Asia o por Sudamérica, donde no hacía falta reservar nada, llegabas a la ciudad sin tener ni idea de donde estabas y en media hora ya tenías una camita en un “Hostel”, que tiempos aquellos…)
Bueno, al grano, nos ha encantado Berlín, es una ciudad imponente, enorme, moderna y llena de contrastes. Volvimos a recorrerla en bici, disfrutando del gigante parque “TierGarden” situado en la famosa avenida “Unter den Linden”, justo a la salida de la majestuosa puerta de Brandenburgo. También recorrimos la zona de museos, del “Dom” y de la universidad Humbolt, que están en el lado opuesto de la famosa avenida.



Nos quedamos con las ganas de subir a la preciosa y moderna cúpula de cristal del parlamento (Reichstag) ya que hay que pedir la cita con 4 días de antelación, y es la segunda vez que no puedo subirla… también me decepcionó no poder ver por fuera la iglesia semiderruida y emblema de la ciudad con larguísimo e impronunciable nombre, que estaba tapada por restauración… menos mal que la pudimos ver por dentro y la vi por fuera cuando vine con mi amigo David, a Estefi ya la he contado lo bonita y lo que impresiona verla casi completamente derruida, volveremos…
Bueno, pues Berlín ya es historia en nuestro viaje, ahora nos espera el siguiente destino en nuestra ruta por las capitales Europeas, Praga.




PD1: Si por lo que sea no lleva uno la guía a mano cuando está visitando Berlín y quiere saber qué monumentos importantes le faltan por visitar, sólo tiene que mirar a alguna de las muchas tapas de las alcantarillas que hay en la ciudad y tachar los sitios que ya lleva visitados…
PD2: Qué fácil es cruzar hoy en día del Berlín oriental al occidental, verdad?

domingo, 17 de julio de 2011

Nº 6: BERLIN, UNA CIUDAD “MODERNOSA”.



Desde Amsterdam directamente a Berlin, 7 horas y media de tren. La verdad es que no nos hemos aburrimos mucho, entre ver el paisaje y los cambios de sitios que nos tocó, se nos pasó volando. Y por qué cambios de sitio? Porque el interrail tiene cosas que mejorar. Es verdad que es cómodo eso de subirte al tren sin sacar billetes y sentarse directamente en el sitio que veas libre, pero si en una parada se sube alguien que tiene comprado los asientos en los que estás tú sentado… la prioridad lógicamente es suya, así que en tres ocasiones nos tocó cambiarnos de sitio, menudo baile… al final estábamos sentados al otro lado del vagón donde teníamos las mochila, “nada, nada, ni te molestes en cambiarlas, p`a que?”
Total, que llegamos a Berlín y nada más salir del tren te das cuenta que esta es una ciudad como dice Estefi “modernosa”… la estación principal de tren es increíble. Son 5 niveles de altura con trenes en cada nivel y por todos los lados… espectacular.
Hace 3 años estuve aquí con mi más mejor amigo David Carrillo, en una visita relámpago, pero ya entonces me encantó la ciudad y me pareció una ciudad muy, pero que muy moderna, y muy , pero que muy interesante. La historia “reciente” de la ciudad es impactante y la mezcla de edificios modernos y antiguos la hacen diferente a cualquier ciudad.



Ayer nos dimos una palicilla andando por la ciudad. El sol acompañaba, y como pasamos toda la mañana en el tren sentados, no lo dudamos, y nos recorrimos andando las zonas más importantes de la ciudad. Vimos la famosísima puerta de Brandenburgo, el parlamento, la modernísima plaza “Postdamer Platz” (con su “cúpula” ultramoderna que “cuelga” de los edificios que rodean la plaza, impresionante…) el curioso, cuando menos, “CheckPoint Charlie” (el punto fronterizo entre los sectores soviéticos y americanos de la ciudad) y a pocos metros está el único resto original del muro de Berlín que queda en pié. Cuando lo visité la primera vez con mi amigo David, ya me impactó, y esta vez igual.



Desde pequeño tenía muchísimas ganas de ver el muro de Berlín en persona. Uno de los mejores recuerdos que tengo de pequeño de los viajes con mis padres por Europa, fue en 1990 (justo en el primer verano después de la caída del muro) cuando estábamos visitando el sur de Alemania, recogimos a unas chicas que vimos en la carretera y que estaban haciendo autostop a grito de “Madridddddd!!!” (cuando vieron nuestra matrícula del coche). Una chica se montó en el coche de mis padres y la otra en el coche de Paco y Cleo. No sé si le dí mucho el coñazo a aquella chica o le caí en gracia, pero cuando me enteré que se dirigían a Berlín, le pedí si me podía mandar un trozo original del muro de Berlín… y a los dos meses me llegó una carta a casa con un pequeño trozo del muro de Berlín que guardo como un tesoro.



Hablando del muro, por toda la ciudad hay referencias y recuerdos al muro. Hay exposiciones permanentes y temporales del muro. También hay trozos de muro que han instalado en diferentes plazas y parques de la ciudad. Es muy curioso ver una línea de adoquines que recorre toda la ciudad siguiendo el tramo original del muro, así se puede uno imaginar las diferentes partes de la ciudad que estaban separadas en aquella época.
Bueno, al grano, ahora lo importante, ¿pero cómo hacen estos tíos para que la mostaza esté tan buena??? Y las salchichas??? Ya desde Bélgica las salsas que ponen a las raciones de patatas fritas estan riquísimas y aquí en Berlín igual. También en Berlín, como me ya comento mi amiga Gema, la bici es un medio muy importante de comunicación, y como no, aquí hay carriles bicis a “punta pala”, y como la ciudad es completamente llana y ya teníamos ganas de montar en bici, nos hemos alquilado unas bicis (para variar) y hoy nos recorrimos de nuevo la ciudad. El tiempo ha empeorado un poco, pero ya no hay hada que nos pare… que llueve y estamos montando en bici? Pues nada, como buenos “autóctonos” de la zona, sacamos el paraguas y a seguir montando, no problem….

sábado, 16 de julio de 2011

Nº 5: I AMsterdam.



Un tren desde Antwerpen (Amberes) nos llevó a Amsterdam en un par de horas. Lo bueno del Interrail? Que siempre llegas a la ciudad de destino al mismisimo centro y que si encima viajas por Bélgica u Holanda sólo necesitas llevar encima el pase del interrail y puedes elegir cualquier sitio (uno que esté libre, eso si!) sin necesidad de canjear antes el billete... está genial! Ah! Y encima no hay que pagar un suplemento, no como en Francia.
Nada más llegar a Amsterdam nos dimos cuenta de dos cosas, a saber; que por desgracia el tiempo estaba cambiando y nos iba a tocar sacar el chubasquero, y que aquí las bicis son todavía más importantes que en Bélgica, es INCREIBLE la de bicis que hay por las calle!!! Ves a gente de todas las edades montando, haga bueno o llueva con vendaval incluido, no hay sitio casi libre para aparcar las bicis por las calles, porque aunque hay una especie de mini-parkings para bicis, éstos son tan pequeños y las bicis tantas que la gente las engancha en las barandillas de los puentes de los canales, y no hay ni un metro libre en cada puente, Parece mentira!!!!
Bueno, y a la hora de cruzar la calle, más vale mirar a TODOS lados, porque entre los coches, autobuses, tranvías y bicis… hay 1000 carriles diferentes!!!. En Holanda, el timbre típico de bici que en España sólo vale a los 15 años para hacerlo sonar en plan “verano azul” cuando vas con tus amigos montando por tu pueblo de veraneo, bueno pues aquí ese instrumento ha salvado la vida a más de un peatón…



Si Bruselas y Brujas las recordaba más grandes de lo que realmente son, al revés con Amsterdam, aunque nos hemos andado casi toda la ciudad, es más grande de lo que pensaba. Es una ciudad preciosa. Las casas, los canales, la forma de vida… me han encantado. De hecho yo creo que lo realmente imprescindible de Amsterdam son los canales, las casitas, las bicis y la lluvia. La plaza Dam, el centro de la ciudad y está siempre a tope. El barrio rojo, y los coffee shop, para nosotros no tienen tanto interés. El paseo, o los paseos, por el barrio rojo es verdad que son obligatorios, hay zonas y rincones preciosos que merecen mucho la pena visitar.




Los contrastes que hay en el barrio también son curiosos y cuando menos llamativos y “fotografiables” ( bueno, no todos los sitios, que se lo digan a un caballero que fotografió un local con chicas con poca ropa en sus escaparates…) pero para mí también es obligada la visita al barrio cercano del “Jordaan”, un barrio completamente diferente al barrio rojo, con casas residenciales. Es un barrio también animado, pero con diferentes “ofertas”, aquí puedes encontrar galerías de arte y preciosas calles floreadas (o un concierto de rock and roll organizado por un colegio en plena calle, la mar de chulo) y con la gran ventaja es que no hay tanto turista. Cerca de este barrio pudimos visitar la casa de Anna Frank, para mí una visita obligada que tenía muchísimas ganas de ver, y que la verdad ha merecido mucho la pena.
El primer y el segundo día nos llovió (sobretodo el segundo que nos diluvió, e hizo “fresquete”) pero el tercer día hizo un solazo que multiplicó el número de bares con terrazas y de gente paseando.



CURIOSIDADES DE AMSTERDAM:

- Los tranvías funcionan genial. Esta vez no nos hemos colado en ellos sin querer, no como en Bruselas, donde hasta que encontramos en que sitio había que pasar el “metrobus”, habíamos montado unas cuantas veces por la “feis”.
-No sé qué tipo de locales hay más en Amsterdam, si “coffee shops”, que mira que hay, o restaurantes argentinos… que están por todos lados!!!
- Después de un día de viento y lluvia, Amsterdam amanece con las miles de bicis que hay en sus calle “aparcadas” completamente tumbadas y tiradas por el suelo, empujándose unas a las otras.
- Puedes ver bicis más o menos “nuevas” aparcadas y atadas con otras que son más bien de museo y completamente oxidadas. Forman parte del mobiliario urbano, sin ellas Amsterdam no sería lo mismo. Para mí que el ayuntamiento prohíbe tirar las bicis antiguas y la gente las deja atadas por las calles de la ciudad para el resto de los días…

PD: Efectivamente el que está haciendo el tonto encima de la “d” de la primera foto soy yo… que se le va hacer en el 85 en esta ciudad cuidaban de mi mis padres, y ahora le toca a Estefi…