Así es, ya estamos en Roma. Ciudad imperial, cuna de una de las civilizaciones más importantes de La historia, cuna del “fastfood” a la italiana, la pizza, ciudad donde se encuentra el Vaticano, su enorme y majestuosa catedral, y la capilla Sixtina… en definitiva, una ciudad donde hay mucho que ver, muchísimo.
Menos mal que nos hemos dejado 4 días aquí, si no… Pero aparte de lo anterior, por lo que para mí también va a ser recordada Roma, es por la cantidad de filas que hay que hacer para entrar en los museos, las filas que hemos hecho hasta ahora en las demás ciudades… una "mier"… comparadas con las de Roma. Fundamentalmente en el Colisseo y en los museos vaticanos… es increíble!!!Ah! Y si le añadimos el clima “templado” a pleno sol que hay en esta ciudad… apaga y vámonos.
Solución: Aquí, como en otras ciudades europeas, puedes comprar un pase especial con el que puedes visitar algunos de los sitios más importantes. La mayor ventaja es que te evitas tener que hacer colas (y aquí te las evitas de verdad, no como en Florencia…) Esta mañana, por ejemplo, no hemos tenido que esperar ni un minuto para entrar en el imponente coliseo, ni un minuto… un auténtico chollo según estaba la fila...
Lo malo de esta tarjeta: La otra gran fila, la del vaticano, no está incluida, ya que el Vaticano es otro estado, así que volvemos a las mismas… pero, como no, la solución, aunque estemos en otro estado, sigue siendo la solución “italiana” para estos casos, o sea, si pagas mas dinero, te evitas la cola (más de lo que ya cuesta de por si la entrada para ver la capilla Sixtina…) de esta forma, si formas parte de un “grupo turístico” tienes preferencia…Total, que como el clima sigue siendo “templado” a las 9 de la mañana a pleno sol y peor será hasta que te toque entrar (3 horas mas tarde¿?¿?), la mayoría de la gente opta por tirar de billetera… vamos, que solo faltaba Toni Leblanc, si no, se diría que estamos en el rodaje del “Timo de la estampita”.
Bueno, una vez te evitas las colas y entras en los enormes museos Vaticanos entras a formar parte de la “corriente”. Como si de un caudaloso rio se tratara, todo el mundo anda en una enorme fila como se puede, dirección hacia la única dirección “posible”… hacia la increíble Capilla Sixtina.
Cuando entramos en el museo, nos comentaron que estaba prohíbo hablar y hacer fotos en la capilla Sixtina, cosa que a mí me pareció normal. Así que me esperaba un lugar místico, lleno de gente respetuosa, o eso pensaba yo...
La capilla es realmente preciosa e increíble. Y el problema no es el murmullo de la gente (cientos de personas) en su interior, que ojalá hubiera habido completo y respetuoso silencio. Para mí, lo peor fue tener que aguantar a 3 guardias que había en su interior gritar cada medio minuto: “silencioooooooo!!!!!” Dando palmas, y: “no fotoooooossssss!!!”…. De verdad, que desastre!!! La primera vez que lo hacen cuando entras, piensas: “menos mal, ahora habrá silencio por fin”, y que va, no paran de gritar ni un minuto!!!… no se darán cuenta que es peor el remedio que la enfermedad????
Total, que aún así, la visita a la Capilla Sixtina, con el jaleo que supone entrar, merece muchísimo la pena, por supuesto! Es realmente increíble, preciosa. Como me comentaba (en bajito y susurrando) Estefi; “no parece una capilla, parece que uno esté dentro de un gigantesco cuadro”, y no puedo estar más de acuerdo con ella.
Bueno, después de la obligada visita a la catedral más grande del mundo, y de ascender a su cúpula, nos esperamos para ir a misa de 5. Y para asistir a una misa en la catedral de San Pedro, hay que pasar varias barreras, donde unos tíos trajeados te preguntan varias veces si vas a rezar. Y es que con las pintas de guiris que llevamos, normal. Bueno, nosotros y el 99% de la “audiencia”. La misa fue bonita, por el coro y el órgano. Ahora, enterarnos, no nos enteramos de mucho, pero yo por lo menos me acordé de todas aquellas personas que conozco y que les gustaría estar en misa en la mismísima catedral de San Pedro…
Como decía, Roma es gigante, y hay muchas cosas que ver. Yo sólo tenía recuerdos del coliseo, de la fontana de Trevi y de la cúpula de la catedral de San Pedro, con lo que prácticamente he descubierto casi toda Roma. Por ejemplo, la fontana di Trevi la recordaba menos espectacular, porque la plaza la recordaba fea y enana. Y para nada, me imagino que habrán restaurado la plaza porque está preciosa, y además la fontana es mucho más grande y bonita de lo que la recordaba.
Roma es una ciudad que merece mucho la pena, pero ya me explicará mi amigo y compañero Mikel Bobá, por donde va la maratón en esta ciudad que me encantaría correr algún día, si está llena de adoquines y piedras de más de 1000 años por todas partes???
Recomendaciones romanas:
- El transporte público en esta ciudad es un poco caótico… El metro por el centro es inexistente (será que como para ponerse a escavar por ahí y destrozar todos los restos arqueológicos…) y los buses van, como de decirlo, a tope??? Bueno, pues un eso y un poco más… y cuando te piensas que ya no entra más gente, anda que si entran…
- Mala noticia: el sofocante calor. La buena noticia: hay fuentes por toda la ciudad, el agua está riquísima y fresquita, fresquita. Y lo curioso es que el agua no deja nunca de correr. La alegría que nos llevamos los “guiris” cuando vemos una…
- La comida a diario; Pizza peperoni ( o la que sea, de igual…están todas riquísimas), la cena a diario: más pizza... Desde Venecia no hemos parado de comer pizza…
PD: Esto se acaba… ya queda menos para volver a casa…
que viaje mas alucinante chicos !!! Juan, las fotos preciosas y los comentarios reveladores !!! he recorrido gran parte de Europa gracias a ustedes..espero algun dia poder hacer los mismo !!...okok, nos vemos a la vuelta, buen viaje de regreso !!! bssss
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