
Un tren desde Antwerpen (Amberes) nos llevó a Amsterdam en un par de horas. Lo bueno del Interrail? Que siempre llegas a la ciudad de destino al mismisimo centro y que si encima viajas por Bélgica u Holanda sólo necesitas llevar encima el pase del interrail y puedes elegir cualquier sitio (uno que esté libre, eso si!) sin necesidad de canjear antes el billete... está genial! Ah! Y encima no hay que pagar un suplemento, no como en Francia.
Nada más llegar a Amsterdam nos dimos cuenta de dos cosas, a saber; que por desgracia el tiempo estaba cambiando y nos iba a tocar sacar el chubasquero, y que aquí las bicis son todavía más importantes que en Bélgica, es INCREIBLE la de bicis que hay por las calle!!! Ves a gente de todas las edades montando, haga bueno o llueva con vendaval incluido, no hay sitio casi libre para aparcar las bicis por las calles, porque aunque hay una especie de mini-parkings para bicis, éstos son tan pequeños y las bicis tantas que la gente las engancha en las barandillas de los puentes de los canales, y no hay ni un metro libre en cada puente, Parece mentira!!!!
Bueno, y a la hora de cruzar la calle, más vale mirar a TODOS lados, porque entre los coches, autobuses, tranvías y bicis… hay 1000 carriles diferentes!!!. En Holanda, el timbre típico de bici que en España sólo vale a los 15 años para hacerlo sonar en plan “verano azul” cuando vas con tus amigos montando por tu pueblo de veraneo, bueno pues aquí ese instrumento ha salvado la vida a más de un peatón…
Si Bruselas y Brujas las recordaba más grandes de lo que realmente son, al revés con Amsterdam, aunque nos hemos andado casi toda la ciudad, es más grande de lo que pensaba. Es una ciudad preciosa. Las casas, los canales, la forma de vida… me han encantado. De hecho yo creo que lo realmente imprescindible de Amsterdam son los canales, las casitas, las bicis y la lluvia. La plaza Dam, el centro de la ciudad y está siempre a tope. El barrio rojo, y los coffee shop, para nosotros no tienen tanto interés. El paseo, o los paseos, por el barrio rojo es verdad que son obligatorios, hay zonas y rincones preciosos que merecen mucho la pena visitar.
Los contrastes que hay en el barrio también son curiosos y cuando menos llamativos y “fotografiables” ( bueno, no todos los sitios, que se lo digan a un caballero que fotografió un local con chicas con poca ropa en sus escaparates…) pero para mí también es obligada la visita al barrio cercano del “Jordaan”, un barrio completamente diferente al barrio rojo, con casas residenciales. Es un barrio también animado, pero con diferentes “ofertas”, aquí puedes encontrar galerías de arte y preciosas calles floreadas (o un concierto de rock and roll organizado por un colegio en plena calle, la mar de chulo) y con la gran ventaja es que no hay tanto turista. Cerca de este barrio pudimos visitar la casa de Anna Frank, para mí una visita obligada que tenía muchísimas ganas de ver, y que la verdad ha merecido mucho la pena.
El primer y el segundo día nos llovió (sobretodo el segundo que nos diluvió, e hizo “fresquete”) pero el tercer día hizo un solazo que multiplicó el número de bares con terrazas y de gente paseando.
CURIOSIDADES DE AMSTERDAM:
- Los tranvías funcionan genial. Esta vez no nos hemos colado en ellos sin querer, no como en Bruselas, donde hasta que encontramos en que sitio había que pasar el “metrobus”, habíamos montado unas cuantas veces por la “feis”.
-No sé qué tipo de locales hay más en Amsterdam, si “coffee shops”, que mira que hay, o restaurantes argentinos… que están por todos lados!!!
- Después de un día de viento y lluvia, Amsterdam amanece con las miles de bicis que hay en sus calle “aparcadas” completamente tumbadas y tiradas por el suelo, empujándose unas a las otras.
- Puedes ver bicis más o menos “nuevas” aparcadas y atadas con otras que son más bien de museo y completamente oxidadas. Forman parte del mobiliario urbano, sin ellas Amsterdam no sería lo mismo. Para mí que el ayuntamiento prohíbe tirar las bicis antiguas y la gente las deja atadas por las calles de la ciudad para el resto de los días…
PD: Efectivamente el que está haciendo el tonto encima de la “d” de la primera foto soy yo… que se le va hacer en el 85 en esta ciudad cuidaban de mi mis padres, y ahora le toca a Estefi…
Hola Chicos!! que viaje mas chulo!!!! Un besote. Lola
ResponderEliminarHola Juancho! Cada día estas más cerca de mi casa!!! Amsterdam está a tan solo 240 km... Nosotros ahora estamos en Huesca pasándolo genial en casa de unos amigos!
ResponderEliminarQue sigais pasándolo tan bién!!!
P.S.: Si te has quedado alucinado por lo de las bicis en Holanda, ya verás en Alemania!!! Allí la bici, para la mayoría, es igual de importante que el coche! Un besote
- Hola lola! Nos acordamos de ti en Amsterdam, recuerdo que me hablaste de aquel viaje y que te gusto. 1 beso.
ResponderEliminar- Hola Gema!!!! Ya estamos en Berlin y no veas como me acuerdo de ti!!! Lo de las bicis, es increible, nos hemos alquilado unas para andar por Berlin. 1 besazo. Que bueno yo aquí y allí, jajajaja.
Veo que lo de las bicis no ha cambiado!! Recuerdo que cuando estuve yo, me quede flipado al ver nada mas llegar una pareja en bici de la mano...y no se caian!! jaja Lo de cruzar...en Damm Square ceo que estuvieron a punto de atropellarme unas cuantas veces! jejeje A mi la casa de Anna Frank me decepciono un poco...me lo esperaba mejor tras las casi dos horas de cola! Disfrutar lo que os queda de viaje chicos!
ResponderEliminarSe me olvido poner que soy victor! jaja Los lunes por la mañana son duros...
ResponderEliminarVaya vaya!! pues tenías razón. Este viaje no me está dando tanta envidia como otros pero sí me teletransporta a momentazos increíbles. Cuando estuvimos por allí con Esther, Jose, Diego y Laura... y el Rizos me pidió que "No nos casaramos"... porque si recuerdas fue una "No boda"... Qué bonito es todo la verdad.
ResponderEliminarSeguid disfrutando chicos!!!