
Después de pasar 3 noches en Bruselas tomamos un tren a Brujas. Los trenes en Bélgica funcionan genial. Son gratis (no como en Francia), no hay que sacar ni billete, con subirte al tren, sentarte y enseñar el pase de interrail, vale. Y además la frecuencia de los trenes es buenísima.
Brujas nos ha encantado. La recordaba más grande, pero es pequeña y encantadora. Muchos recovecos de los canales son preciosos. En un solo día se puede ver, y realmente merece la pena. Nos tocó un Hostel un poco “regulero”, estaba en un pub, de hecho había que entrar por el pub para subir a las habitaciones… aunque al final no resultó tan ruidoso como en un principio parecía, aunque estaba lleno de mochileros veinteañeros que nos hicieron sentir mayores (también había más de un talludito…)
Al día siguiente, aprovechamos la mañana para dar una vuelta en barca por los canales (el típico viajecito de “guiri” total) y después andando a la estación, y es que aquí todo está cerca y encima es llano…
Tomamos un tren para Amsterdam, pero hicimos parada en Antwerpen¿?¿?¿?¿? mira que ya me dijo mi padre que Antwerpen es Amberes, y menos mal, aquí como hablan lo menos 5 idiomas escriben las cosas en el idioma que primero les viene a la cabeza. Menos mal que Amberes y Antwerpen son “igualitos”…
Queríamos visitar de pasada Amberes antes de llegar a Amsterdam y la verdad es que se nos dio bien. Dejamos las mochilas en unas taquillas (por cierto, completamente eletrónicas y automáticas, y que encima funcionan perfectamente… estos belgas son la leche, nos dan mil vueltas… ah! por si no lo he dicho, encima son encantadores!!!!) dimos una vuelta por Amberes (o Antwerpen) y de vuelta a la preciosa estación de tren de la ciudad y a las 7 estábamos en Amsterdam. El tiempo ha empezado a cambiar, y aquí cuando el cielo se cubre… parece que la lluvia está llegando y durará unos días…
Ah! y como hacen para montar en bici completamente calados??? Ves a una abuelita en bici bajo un aguacero y con un paraguas en una mano y la otra que le queda para conducir la bici, vaya tela… lo dicho, estos belgas nos dan mil vueltas…
VIAJANDO A LO MARMOTA;
No sé yo si esto llegará a ser una sección dentro del blog. Para escribir hace falta tener la paciencia de llegar por la noche, después de una paliza de andar y recorrer, para ponerse uno a redactar lo que ha hecho, ver las fotos, elegir tres o cuatro y esperar a que internet no te deje “colgado”. No solo paciencia, también hace falta constancia, que no vale con hacerlo un día sí y veinte no. Y ya, si tienes estas dos cosas, te hace falta algo más: saber contarlo… Yo no tengo ninguna de estas tres cosas pero me apetecía contar detalles del viaje, algunas que Juancho ha dejado fuera y otras observaciones que he hecho yo. Ahí va:
Acento francés
Quién no ha intentado imitar el acento francés? Si solo basta con acentuar la última sílaba de las palabras y hacer gárgaras con la “r”. Es más fácil que imitar el argentino, que a pesar de ser el mismo idioma, se nota muuucho quien es argentino truuuucho. Pues es una tendencia la de imitar acentos, pero eso sí, hay que hacerlo con cuidado, que pueden pensar que nos estamos burlando!
Marmota? Ah…

Marmota es como se autodenomina Juancho, que desde el percance en bici, se tilda, tiene fallos, se le cae el sistema y hay que resetearlo. Igualito que a un ordenador pero con la diferencia de que no podemos darle a Ctrl+Alt+Del/Esc. En este viaje estamos experimentando mejoras, desde el marmotismo absoluto de quedarse frito en cada sitio que paramos, a aguantar pasadas las 10 de la noche para dormirse. Aunque hay cosas que no mejoran. A ver, en los sitios turísticos hay muchísimos turistas y estos amontonamientos hacen aumentar las probabilidades de perdernos entre tanta gente. Y aún no ha ocurrido, aunque Juan crea que si, que miraba al horizonte y decía: - “Jo’er macho! Otra vez, dónde está?” – De qué habla? Donde está quién?, pensaba yo y miraba con él al horizonte… - “Ah! Que estás aquí!” O sea, al lado suyo, probaste con Ctrl+B?
Toallas húmedas? Eso es una mariconada!
Juancho tiene varios personajes, como Tin tin… Cuando va a la montaña, Juancho montañero. Cuando hace el tonto, Juancho payaso. Cuando hace la comida, Juancho cocinero. Y cuando va de viaje, Juancho silvestre. Y claro, cuando le dije que tenía que comprar toallitas húmedas para llevarme de viaje, me salió con que eran mariconadas. Juancho viajero/silvestre es más hombre que todo eso! Lo que pasa es que no se acordaba del gustito que le dio cuando llegué a Asia con un paquetito de toallitas húmedas. Ayyyy, que fresquitoooo!
Y un resumen:
París. Lo mejor: casi todo! Lo peor: los parisinos.
Bélgica. Lo mejor: los belgas majos, las patatas fritas con salsa andalous, el clima. Lo peor: pagar por hacer un pis! Y que aquí no tendría trabajo porque todos hablan inglés!!
Joe, con lo espabilado que parece el Juancho, jejeje....le hacen falta vitaminas !!!! que nos espera el ASTROMAD !!!!
ResponderEliminarQue buenas las fotos, parece un recorrido por la Europa medieval, alucinante...Martis, me gusta tu sección dentro del blog, complementa de forma muy interesante la mirada profunda de Juan...okok, que sigan los éxitos, los leo en la siguiente entrada...besosss
euge